Al filo de la madrugada
25 Noviembre 2007
Uno no se termina cuando muere
La muerte no es más que una circunstancia irremediable de la vida, pero cuando se produce en la persona de un genio como Fernando Fernán Gómez, es absurda. Es absurdo hablar de la muerte de alguien que no morirá jamás. Para morir hay que ser olvidado y usted, maestro, no caerá nunca en el olvido. Tenemos películas y libros para recordarle como actor o como literato, mas nada mejor hay que su excelsa imagen para tenerlo en la memoria.
Hablo desde la distancia de los días que ya han pasado asumiendo la veracidad de la noticia, aunque siempre quedará el acto poético de afirmar que está usted vivo. Vino al mundo seguramente en Lima, aunque lo apuntaron a la vida en Buenos Aires. Pero usted nunca fue peruano, sino argentino por descuido y más tarde español vocacional. Llevaba usted los mismos años de español que yo de vida, pero la nacionalidad es también una circustancia irremediable o trabajosa de remediar.
Ahora todos se acuerdan de usted, los que ya le conociamos de antes, le mandamos un saludo. Dan ganas de mandar a la mierda a la muerte. A la mierda con mayúsculas y entre signos de exclamación, con esa mezcla de belicismo y bondad de la que uste hacía gala.
No descanse, siga trabajando para nosotros. No quede en paz, tenga siempre asuntos pendientes inmortalizado en 35 mm. Usted siempre quedará entre nosotros.
Entry Filed under: General. Etiquetas: cine, conde de albrit, don mendo, el abuelo, fernán gómez, lengua mariposas, literatura, mia sarah, RAE, todo sobre mi madre.
2 Comments Add your own
Leave a Comment
Some HTML allowed:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <pre> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>
Trackback this post | Subscribe to the comments via RSS Feed
1.
Loy | 26 Noviembre 2007 at 5:29 pm
Pues no se podría haber dicho mejor ni más claro… Se van los grandes y a esos no los recuerda la gente… Solo a los que salen en el tomate. Si no salía en un programa del corazón, es una muerte que no vende…
2.
amoreno | 1 Diciembre 2007 at 1:20 pm
¡¡¡A la mierda la ignorancia!!!
Bonito homenaje, Jose, los que le admiramos y sentimos su pérdida nos hemos visto reflejados en él. Ha muerto un grande, pero tienes toda la razón, solo los grandes permanecen y sovreviven a la muerte, los demás mueren tristemente, sin más.