No tan micro (relato)

19 Enero 2008

La bella consecuencia de un error urbano 

Me había quedado dormido. Llegué cuarenta minutos tarde a la radio y entré en el estudio peleándome con todo cable que osó cruzarse en mi camino. Al salir del trabajo decidí coger el 34 en lugar del 6 porque fue el primer autobús con el que me encontré. Tras un incómodo viaje causado por las diarreas mentales que soltaban un trío de quinceañeros en la parte final del Tussam y con las prisas provocadas por el hambre que acumulaba en mis más de quince horas de ayuno y la dormilera que aún me acosaba, pulsé el botón precipitadamente solicitando al conductor que detuviese el autobús unos doscientos metros antes del lugar en el que debía bajarme. Decidido a asumir las consecuencias de mi error a la hora de solicitar la detención del Tussam en el que mi ordenador portátil y yo viajábamos juntos y movido por un sentimiento de vergüenza interior que me impedía gritar en medio del 34: Me equivoqué de parada, me apeé allí mismo y me puse a caminar con mi pesado portátil y mi inoportuna vergüenza.

Maldiciéndome por hacer algo muy propio en mí como es andar a paso ligero pensando que ya nada bueno podría sucederme en el día y que lo mejor era acostarse, apareció -sería poético decir que de súbito, pero la verdad es que ella iba delante de mí desde hacía mucho tiempo, quizás desde siempre- una chica hermosa que me preguntó con acento extraño por ¿La cal-le del Chile?. Y yo, el más inútil de los guías turísticos de Sevilla, me alegré entonces de que hubiese preguntado una dirección que conocía. Mis gestos y mi andaluz materno (también paterno) aturdieron a la chica de tal modo que pensó que debía adentrarse entre la vegetación del Parque de María Luisa para llegar al SACUS, que era lo que finalmente ella buscaba. En parte porque no supe explicarme, en parte porque me negaba a separarme de la italiana -porque resultó ser una Erasmus llegada de Roma- le dije que amablemente -no usé ese término, pero se sobreentendió por el tono de mi voz- la acompañaría hasta un lugar cercano al Pabellón de Uruguay en la Avenida de Chile, que no “Cal-le del”.

Al final, por aquello de mi no querencia a despegarme de su lado terminé despidiéndome de la chica italiana a escasos metros de la puerta del SACUS y ella se despidió de mi cara de tonto con una palabra que no entendí a pesar de que la dijo en castellano: Suerte.   

Derrotado me di media vuelta y tras no más de cinco pasos deshice la media vuelta y puse en marcha los pies hasta alcanzarla en el umbral de la puerta del SACUS y darle la pésima excusa: He pensando que yo podría ayudarte con el castellano y tú a mí con el italiano para conseguir felizmente su número de teléfono móvil y su nombre. Me marché radiante sin saber que Daniela tenía novio.

Entry Filed under: General. Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , .

6 Comments Add your own

  • 1. boccherini  |  20 Enero 2008 at 12:16 am

    ¿Se sabe si tenía UN novio o varios? Lo digo por que no hay dos sin tres. Qué bueno… radiante.

    Responder
  • 2. Anónimo  |  21 Enero 2008 at 7:08 pm

    Responder
  • 3. amoreno  |  21 Enero 2008 at 8:51 pm

    …? que elocuencia…
    Ahora comento yo:
    Muy bueno,Jose, eso me lo tendrás que contar con más detalles. Me imagino un primer plano de tu cara en la despedida mientras suena de fondo Arrivederci Roma.
    Tan real como la vida misma.

    Responder
  • 4. Reyes  |  24 Enero 2008 at 12:32 pm

    Cuando vine de Roma supe que no volvería a ser la misma.
    Legiones de centuriones me acompañaban por donde iba, Paolos Maldinis, Francescos Tottis y así una innumerable lista.
    Y siempre de fondo, la sugerente voz de Mina…

    Responder
  • 5. Pilinguiña  |  10 Mayo 2008 at 6:51 pm

    No te conozco y te he visto perfectamente, también a la italiana.
    No desesperes, recuerda la canción italiana, que sará sará…

    Responder
  • 6. Invisible  |  6 Agosto 2009 at 8:28 am

    Muy bueno, sarcastico y real. Muy bien creado el escenario de fondo y el desarrollo del personaje que nos dejara reir a gusto cuando la escena termine. Nos has hecho conocerte como un amigo a pesar de ni siuiera saber tu nombre.
    Gracias.

    Responder

Leave a Comment

hidden

Some HTML allowed:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <pre> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Trackback this post  |  Subscribe to the comments via RSS Feed


Posts Más Vistos

Blog Stats

a

Archivos de Lamaquina

 

Enero 2008
L M X J V S D
« Dic   Feb »
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
28293031  

Feeds

Biblioteca Lamaquina

Comentarios recientes

La gata Roma en El Termómetro
Invisible en No tan micro (relato)
Dr Hee en Quien se acuesta con mons…
How I Lost Thirty Po… en No tan micro (relato)
a veces yo en No tan micro (relato)

Entradas recientes

Top Clicks

Grupo Literario La máquina de escribir

El Grupo Literario La máquina de escribir nació en noviembre de 2007 como heredero del extinto Grupo Literario SURrealismo Bohemio, pero diferenciándose de éste. La máquina de escribrir es un trío compacto a la vez que heterogéneo que da cabida al surrealismo bohemio de José Ibáñez, el realismo terrorífico de Antonio Moreno y el existencialismo caminante de Juanma Walls. En La máquina de escribir prestamos nuestra literatura al mundo para que el mundo se preste a nosotros. Bienvenidos.
Watch videos at Vodpod and other videos from this collection.