Para los que van con prisa
1 Junio 2008
Receta para una ensalada
Ingredientes: 1 romanilla, 1 tomate, 1/2 cebolla, maiz, salsa de yogurt, miel y azúcar
Se coge una romanilla y se romaniza. Con un cuchillo afilado se le obliga a hablar latín y con un poco de agua se eliminan todos los restos de incultura bárbara. A continuación se toma una cebolla, se corta por la mitad de modo que sufra y se le obliga a que llore. Una cebolla no puede hacer llorar al cocinero, sino al contrario. El siguente paso consiste en sacar un tomate del frigorífico y exponerlo a un potente chorro de agua hirviendo para que se sonroje. Con el maiz hay que ser más benevolente, tan sólo se trata de esparcir en una fuente los restos de lo que un día fue una próspera mazorca. Finalmente se mezcla todo en una salsa de yogurt en la que ahogaremos la vida de las verduras contra las que hemos atentado y, para que tengan una muerte dulce, se añaden miel y azúcar. El último paso consiste en afilar los dientes y morder con saña. Porque comer carne es un crimen, muerte a la verdura.
José Ibáñez (tras una noche en la que no sabía qué hacer para cenar)
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