Hasta siempre, Ronnie James
18 mayo 2010 at 1:15 am A. Moreno 2 comentarios
Lunes, las siete y media de la mañana, camino del trabajo. Extraigo el cedé para cambiarlo por otro y aparece radio tres. Irrumpe en mis oídos y estalla en mi cerebro. Man on the silver mountain, Rainbow, ¡Dio!. El cedé tendrá que esperar. La sorpresa es tan agradable que una sonrisa cruza mi rostro, aun soñoliento, y conduzco disfrutando cada nota, cada frase, cada vibración de la voz del pequeño gran cantante. Termina el indiscutible clásico y espero el comentario del locutor, con curiosidad, a la espera del elogio que merece.
Es elogiado, sin duda, pero habla en el más triste de los pasados y mi corazón da un vuelco. Aminoro la marcha, abatido, y me resigno a la realidad más dura con lágrimas en los ojos.
El gran Ronnie James Dio, falleció el dieciséis de mayo de 2010 a las ocho menos cuarto de la mañana, casi veinticuatro horas antes de esta casualidad radiofónica. Sin duda era el último comentario que quería escuchar después de sonar su voz, sobre todo sabiendo que le habían diagnosticado una grave enfermedad de la que parecía haberse repuesto, continuando una gira maratoniana por todo el mundo.
Porque así era él, incombustible. Incombustible, especial, mágico… y ahora eterno. Estaba hecho de música, y yo de retales de su voz, como de tantos otros con los que he crecido y que han ido impregnando mi alma con sus esencias. Pero Dio era especial, como ya he dicho. Entrañable como ningún otro, heavy, sensible, talentoso, irrevocablemente músico, un animal del directo. Notable influencia en vocalistas que han ido apareciendo siguiendo su estela, confesos de su adoración y respeto por él.
El pionero en sacar los cuernos, un gesto que había visto hacer a su abuela para espantar el mal de ojo, un gesto tan familiar para todos los que llevamos dentro este maravilloso estilo de música. Un gesto del que nos hemos apropiado a lo largo de tantos conciertos, que ha significado tanto en nuestras vidas. Glorificado por muchos; mancillado por otros, profanos sin criterio y sin idea de su significado. Pero no importa que algunos insulten este símbolo, por encima de la ignorancia siempre nos quedará su voz en infinidad de grabaciones, discos míticos, conciertos que permanecerán indelebles en la memoria de los que hemos tenido la suerte de compartir una noche con su magia en el escenario. Siempre nos quedará saber que es y será irremplazable, que nadie ha trabajado más que él por los que le siguen, que lo dio todo por la música hasta el final.
Ronnie James Dio nos ha dejado siendo ya un mito, un referente, un padre en lo musical de todos aquellos que nos iniciamos hace ya tantos años en esta sana adicción.
No puedo evitar sentirme invadido por un profundo pesar. Pero sé que amainará cada vez que escuche tu voz, cada vez que vea tu arcoíris en la oscuridad.
Larga vida al rock and roll, larga vida a tu recuerdo, pequeño elfo…
A.MORENO
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2 comentarios Añade el tuyo
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1.
Vil | 18 mayo 2010 a las 10:57 am
Larga vida a ronnie james DIO… Así se habla antrix, ahora estara con dime bag darrel haciendo de las suyas jejeje descanse en paz … pequeño GRAN padre del heavy
2.
Dr Hee | 18 mayo 2010 a las 11:45 am
Uffffff…menuda época,
cada vez más me voy dando cuenta de que soy de una generación que irá viendo morir a las viejas glorias que nunca pasaron, que fueron tocando los corazones de distintas generaciones y dejando su huella en los nuevos artistas…
…maestros en definitiva, que no enseñaban, sino que predicaban con su pasión por la música y por querer transmitir y compartir, porque al final, el músico debe ser alguien generoso…y estoy seguro de que Dio lo era, solamente viendo el legado que ha dejado, como un padre.
No fui un gran seguidor de su música y su trabajo, pero no hace falta serlo para saber que hay que presentarle respetos y tomar mucha nota.
DEP Ronnie James Dio